jueves, 26 de marzo de 2020

Exceso de palabras

Mis conversaciones, con los otros, se centran en la retransmisión del parte de salud, la rutina del día y el comentario de la nueva medida o  el número de contagios que llevamos. Cuando éstas se dilatan en el tiempo y las cervezas, también salen a flote los vicios individuales y el comentar la necesidad del deseo futuro de comernos la cara y el mundo a cachitos, cuando todo esto pase. 

Yo converso y escucho, atentamente, por necesidad de sociabilizar, de oír más voces, de saber cómo se sienten mis seres amados y empatizar con sus distintas situaciones y sentirme, sobre todo, conectada al colectivo.  AL COLECTIVO HUMANO que ahora mismo lucha hacia el mismo objetivo. Tenga la idea que tenga de lo que está pasando y de lo que vaya a pasar, lo que quiere el individuo es su vida en libertad. 

También pienso en otra gente que por el contexto que viva, puede que únicamente se acoja a estas conversaciones para para cuidar a otro que está lejos, para hacer soporte, para quejarse y evadirse de sus pensamientos, para denunciar malos tratos, para reclamar un dinero para comer…  y habrá gente que no tenga tiempo ni para ellas… ¡porque el tiempo es muy relativo!


Fijándome en las redes sociales, básicamente porque yo participio y me nutro de ellas, leo algunas conversaciones que despiden egocentrismo puro. Entro en Facebook y leo “LO QUE DE VERDAD TENEMOS QUE HACER”. Quien sea escribe su reflexión a modo de doctrina para todos, no simplemente para desahogarse, no, da consejos sobre qué hacer durante y después de esta crisis. Otros comentan lo mal que lo hace nuestro gobierno y lo bien que lo hace Macron. Otros hablan  de lo estúpidos que son los vecinos llamando la atención a otro vecino. Que si los perros sí los niños no.Los niños sí, los perros no. Los perros necesitan correr y los niños también. Luego está la gente que se llena la boca de “RECOMENDACIONES PARA UN MUNDO MEJOR”. Un mundo mejor según tu punto de vista. Y también está quien quiere despertarte de un aletargamiento debido al exceso de información falsa que transmiten los gobiernos y los mas media. 
Porque todos somos infantes a los que nos engañan y en el mundo quedan pocos adultos para discernir con criterio la verdad del engaño.


A mí, todo esto me parece fascinante ya que plasma el paternalismo en el que vive nuestra sociedad.

24 DE MARZO 2020

miércoles, 25 de marzo de 2020

La evolución. El día en el que desapareció el combo OLFATO GUSTO.

Los días han ido pasando y la perspectiva ha ido cambiando. 
Los aplausos de las ocho de la tarde, hay días que suenan fuerte y largo, hay otros que a penas se notan. Los conciertos desde las azoteas van variando de intensidad y duración… La gente está con altibajos. 
La que habla, está con altibajos.

Retrocedo en el tiempo para indagar en mi historia personal, la real para mí.

El viernes, 13 de marzo, nos dijeron que se iba proclamar el Estado de Alarma al día siguiente.    
Nosotros íbamos a celebrar un doble cumpleaños el día siguiente; el de mi pareja y el de mi padre.
Como es lo habitual en mi familia, teníamos proyectada una fiesta para ese sábado. Viendo lo que podía venir, resolvimos en celebrarla. Eso sí, antes, todos nos lo preguntamos, poniendo en duda el cómo proceder.
El sábado, 14 de marzo a las 13.30h, estábamos llegando a casa de mis padres mi hermana con su pareja, él y yo.  Besos y abrazos, cosa que nos habían alertado no hacer…pero descreímos totalmente… se comentó, siempre se comenta todo, pero el proceder siguió su camino, como de costumbre. Venga, ¡alegría para todos! Lo único diferente que se propuso es que cada uno comiese de su plato, eso de picar del medio no, no fuera a ser que nos contagiáramos del dichoso Coronavirus. Pasamos un día de fiesta como se entiende. Vermut, pica pica, comida rica, postres, licores, pastel, tabaco, música y baile…¡hasta discusión ebria!
Y a las 21h cada uno en su casa. Dieron el Estado de Alarma creo que a media noche. De modo que ya no nos hemos vuelto a ver más.

El domingo mi madre se levantó pachucha y mi cuñado también. El pachuchismo se convirtió en fiebre. Dos días de fiebre. En mi casa, mi pareja empezó a sentirse raro y yo empecé a sentir un fortísimo dolor de cabeza… Los síntomas han ido cambiando desde entonces pero en todos ha destacado la misma fatiga y la desaparición de dos de los sentidos: el gusto y el olfato.
¡Qué paradoja! 

El día en el que desapareció el combo Olfato Gusto. 
El placer más inmediato al que suelo recurrir estando un día tranquila en casa, es ir a la nevera, y ver qué receta puedo cocinar para el día, mientras, me preparo un mini aperitivo con olivitas  unas patatillas y una cervecita bien fría…  Saborear la comida (verduritas salteadas con semillas y ajo, paella de pescado, pasta con pesto, crema de calabaza con pipas,  sopas picantes, currys…) Y las bebidas (cafés con leche de coco, café sin leche, infusión de jengibre, zumo de naranja, cerveza, vino, vermú…)… ¡Ai, quién pudiera! 
Se me ocurren un sinfín de deliciosas combinaciones para todos los momentos del días…  

¡Y NINGUNA SABE A NADA!


23 DE MARZO 13:00h 

lunes, 23 de marzo de 2020

El día en el que se hizo el silencio y las calles se quedaron vacías


Desde la Lejanía se veía una neblina que lo iba cubriendo todo, 
a lo lejos.

Días de confusión, incertidumbre, incredibilidad, Aquí.
La gente, de Aquí, seguía con sus planes y propósitos para un futuro próximo, a mes vista. Los viajes, la escapadas de fin de semana. Todo normal, no pasa nada.

En la Lejanía, sus habitantes, empezaron a quedarse en casa de manera indefinida. Los vuelos se suspendieron, se levantó un hospital en diez días. Máscaras, guantes y desinfectantes…

Con el paso de los días la neblina iba espesándose y acercándose más y más a Aquí. 
Hasta que pasó a cubrir al vecino. 

Las maneras de hacer son tan diferentes. La incredibilidad seguía reinando en nuestro modus vivendi. Y la risa y las bromas eran nuestra manera de comunicarnos. De modo que seguíamos hablando de viajes, de reuniones, de cenas… de lo normal. Sin entender, sin querer ver, lo que se nos venía. Pero eso sí, agotamos las mascarillas, los desinfectantes y los guantes. 

A los pocos días la neblina tapó nuestros techos, supermercados abarrotados, colas y colas a cualquier hora del día. La crisis del papel higiénico. 

Y llegó el día en el que se hizo el silencio y las calles se quedaron vacías.
De ese día a hoy solo han transcurrido seis días y parece una eternidad. 


Aquí, desde mi humilde hogar veo al vecino como fuente de inspiración. Oigo sus palmas, sus conversaciones, el freír de su huevo, el perro que ladra, la niña que llora… por ahora hasta hoy, desde lo que ven mis ojos y oyen mis oídos, casi todo parece ir más o menos bien. Mi visión es reducida.

Azoteas llenas de gente haciendo deporte, balcones abiertos de par en par, por diminutos que sean, como el mío, utilizándolos cuál terracita de bar.  Más cerveza en casa que de costumbre, más de todo en casa que de costumbre. ¿Alguna vez hemos pasado 24horas con alguien encerrado tantos y tantos días? Yo no, yo nunca. Por suerte. Ahora es el momento. 

Y la red invisible que antes nos separaban de la vida real, es lo único que nos mantiene conectados a ella. Músicos que nos brindan con su arte ratitos de gloria. Monitores deportivos que nos mantienen activos. Museos, teatros, bibliotecas, filmotecas que nos abren a la cultura con un solo clic. Las videollamadas grupales con refrigerios en mano y mucho tiempo para hablar y monotema al canto.

[19 de marzo del 2020. 12:12h del mediodía]

lunes, 31 de diciembre de 2018

la vida que realmente quiero


me levanto un día cualquiera, perdón, no un día cualquiera sino el último día del año. 
pues como decía, me levanto y una pregunta empieza a revolotearme en la cabeza:

¿vivo la vida como la quiero vivir?

dichosa pregunta para un treinta y uno de diciembre.
parece que este día sea el fin de algo más que de un número. 
los propósitos, las revisiones anuales, los cierres blablabla... sirven para postergar algo que debería ser siempre. estar siendo siempre. seguir siendo siempre. y no un llegar a ser. y no un cuando+subjuntivo.

No nos podemos permitir pausar nuestra vida con ventanas entreabiertas a épocas mejores. El "cuando + subjuntivo" es tan detestable que podría borrarse o al menos la intencionalidad con la que se usa para con la vida de uno mismo. lo que uno mismo quiere ser, hacer... me resuena en la cabeza.

"cuando termine la carrera... cuando consiga un buen trabajo... cuando tenga más tiempo... cuando trabaje menos...cuando tenga estabilidad...
y así.... hasta la muerte."

No por ello borraremos lo hermoso de la paciencia, del aprender, de la tranquilidad, el tiempo de cocción... no, eso que siga siendo. 


domingo, 11 de noviembre de 2018

de dictadura a paraiso. La "i"

Y mi hermana me invitó a pasar unos días en el paraíso.

Me desperté a eso de las cinco de la mañana, me preparé un café con leche calentito, lo metí en el termo de mi abuela, me cargué la mochila a las espaldas y llamé a un taxi que me hizo el favor de acercarme al aeropuerto. Digo "el favor" porque a esas horas cualquier cosa que me facilite la vida, es un favor. 

Taxi, avión, autobús y ferry... Y por fin llegué a la bici que me estaba esperando en aquel puerto. Mi hermana mayor, su bici y la mía.  ¿Una bici después de las mil horas que llevo de trayecto? ¡Sí!
El calor de un medio día de agosto me abrazó.

Y llegamos al mercado en el que se encontraban todas las amiguis de mi hermani. Y ahí empezó todo. Poco a poco fui introduciéndome a la dictadura de la "i"

- ¡Holi carissss! Ésta es mi hermani - dijo mi hermana.
- ¡Holiiiiiiii guapi! (al unisono) - contestaron todas sus amigas.
- ¡Holaaaa qué tal! - dije yo con mi voz más basta, soné como la rarita del lugar; en seguida corregí - ¡HoliiiiTa! 

Al principio era de lo más cursi y absurdo. Su lenguaje no era apto para mí entre"amigui, titi, cari, chuchi, guapi, holi, hasta luegui, porfi..." No sabía que cara poner ni cómo contestar a semejante barbaridad pero...

- ¡Holi cari! ¿y tu titi?
- ¡Holi churri! Está de camino.
...
- ¡Amis! ¿qué hacemos esta tarde?
- Nenis... ¡playiiiiiiiii!  ¡sisisi! chiringuiTo y bañiTo.

Pero cuánto más oía esas palabritas, más gracia me hacían y empecé a ponerlas en práctica. Descubrí la forma más sencilla para hablar todo el rato con una sonrisa en la cara. 

Desde entonces la Dictadura pasó a ser el Paraíso, de la "i".





domingo, 21 de octubre de 2018

(una entrada no entrada de octubre del 2017)

el día que decidí romper los esquemas de mi vida,
RESPIRÉ.

no sé si ese mismo día fue en el que me permití de nuevo el papel blanco.


Cuando terminé el bachiller y me dispuse a entrar en la U.N.I.V.E.R.S.I.D.A.D. conocí por primera vez el blanco absoluto.

La "universidad" fue mi época dorada en la que pensaba que sabía todo. Parecía que la verdad absoluta estaba en los libros que tanto admiraba, en la palabras de los profesores y en las ingeniosas preguntas de cuatro estudiantes. 
Pensaba que ahí, y solo ahí, entre palabras, libros, escritos... estaba todo.

Al salir de ese período de orgasmo intelectual, bajé a la caverna desde donde solo podía ver las sombras de realidad.

El " ¿ahora qué?" aparecía constantemente en mi cabeza haciendo un eco intenso que iba y venía, iba y venía....

La practicidad con la que sale uno de humanidades es bastante cuestionable. O tienes un objetivo claro; con 22 años lo único claro que debemos tener es que vamos a morir y para ello la vida tiene que ser un súper viaje de descubrimiento; o estás en el limbo.

Y el limbo me llevó a agarrarme a paredes poco fiables que convertí en los pilares de mi vida, de mi estabilidad.

Unos pilares que, de haber sido reales hubieran sido pilares, sin embargo, empezaron a tambalearse. 

Y me llevan hasta el día de hoy. En el que me levanto y respiro y veo un papel blanco en el que empezar a dibujar otro camino.





Olor a Sopa

Una mañana cualquiera de otoño, sentada en el sofá con el pelo de haber salido la noche anterior, el olor a tabaco en las manos y los ojos negros del rímel corrido; esa mañana decidió poner palabras a lo que había ocurrido. 
Descolgó el teléfono y llamó a Ave, la amiga detodalavida, que nunca la juzga y que le da lo mejor de la amistad, su presencia activa.

Titubea antes de marcar los números, preguntándose si eso son horas de llamar. En casa de Ave suena el teléfono. 




- ¿Si? ¿Quién es?
-Ave, soy yo.
Hola pichoncito, ¿qué haces? ¿te vienes a tomar té a casa?
- Pues tía estoy en pijama, de resaca y con la cabeza llena de ideas que me revolotean mal.
- ¡UpS! Venga, vente y hablamos tranquilamente... ¿Qué te pasa?
- Buff... estoy semitriste porque no sé bien bien cómo llegué a esta situación, ¿qué parte de mi desconozco para no saber frenar el origen de lo que podría haber sido un catastrófico final?
- Ui nena... Estás fuerte a estas horas eh... A ver conociéndote como te conozco creo que no desconoces absolutamente nada de ti, de lo que es propiamente tuyo.
- Ya, sí es verdad pero me pongo a pensar y me doy cuenta de que vivo en constante contacto con muchas personas de las que aprendo mucho y desaprendo más. Y pasa que las situaciones emocionales mezcladas con alcohol,verborrea y descontrol, me confunden. A veces después de horas de charla y reflexión siento que me he despersonalizado, cojo un poquito de aquí un poquito de allá y ¡voilá!... una persona totalmente desconocida hecha por mi. 
- ¡Desdramatiza YA! Tía a todos nos pasa que cuando hablamos y compartimos un buen rato, la conversación te entra hasta tal punto que la asimilas como lo real, lo válido. Es lo salido de varias cabezas pensantes dialogando con vinos de por medio. Me haces recordar las charlas filosóficas cuando en la facultad buscábamos  el origen del todo y todos teniendo ideas diferentes y llegando al quit de la cuestión. Un quit variable y variado según con quién habláramos y cómo tuviéramos el día. Nena, baja ya.
- Bueno igual tienes razón... el tiempo libre ya sabes que me colapsa. La resaca me hace vulnerable y este otoño raruno que tenemos.Venga, ¿cambiamos el té por un Bloody Marie?


Y ese loop constante.


La mañana empezó con olor a rancio y terminó con el perfume más exquisito, una sopa de cocido de su madre.

domingo, 16 de abril de 2017

el cálido confort del hogar y la necesidad de tribu

un mediodía de abril,
tras horas de entreno
llega a casa,
agotada y satisfecha.
enciende el fuego y pone a calentar la vieja tetera.
mientras, mira alrededor... todo blanco, luminoso, vivo.
presta atención y los pájaros del patio que se hablan entre sí.
el suave sonido de la tetera marca que el agua está lista.
con la infusión en la mano se decide a escribir.
escribir esas palabras que últimamente no había escrito.

" Qué bien estoy en casa. Qué bien estoy sola. 
Conmigo, divirtiéndome cuál persona de pocos años."

El despertar de la conciencia, de su conciencia.
la tendencia la había llevado siempre a estar en fiestas rodeada de gente guapa,
bebiendo cava y calzando tacones, hablando de banalidades o de intimidades descontextualizadas.
siempre pensaba en lo bello del compartir pero a veces,
ese compartir era ceder, era dejar de ser quién era, era hacer cosas que ni fu ni fa.
el día que decidió que con quien mejor se lo pasaba era con ella... fue aquel mediodía de abril.
y desde entonces la sensación de soledad fue desapareciendo de su camino. entendió que esa no real sensación de soledad era sencillamente la necesidad natural de tribu.
y la tribu en las ciudades difícilmente se mantiene.





miércoles, 5 de abril de 2017

Listas

Me gustan tanto las listas 
que solo con poner la palabra 
se me hacen chiribitas en los ojos.
El desorden mental necesita infinidad de listas.
Se debería hacer una lista de las listas a desarrollar.
Lista de prioridades para este año,
lista de cosas pendientes, lista de proyectos futuros,
lista de deseo, lista de tareas...
listas, listas y más listas.

miércoles, 15 de febrero de 2017

bendita rutina

un torbellino dentro
una espiral continúa hasta el infinito
Ser que hay dentro.

un mareo constante
desubicada dicen unos.
pienso que los desubicados son ellos.

me levanto y cada día veo lo mismo.
a ella.
a ella desapareciendo,
casi transparente.
por ello recurre a la paleta de colores
para enmascarar su sosez extrema.

y hecho esto.
se enfunda el abrigo más caliente que tiene,
unos viejos guantes que le regalaron alguna vez y que nunca le gustaron,
y el casco de una motocicleta que a duras penas camina.

y se dispone a ir toda digna
al trabajo.

un edificio que decae,
manchas de humedades en las paredes,
sillas azules rotas amontonándose en los pasillos,
luces fluorescentes con intermitentes parpadeos,
ordenadores rotos,
paredes sucias y amarillas...
todo vislumbra decadencia.

el color utilizando por ella para enmascarar su sosez extrema
se derrite nada más llegar
al trabajo.

y el día que decida no volver
el color volverá a sus mejillas.
                                             

Siempre puede ser peor,
pero la lucha es por algo mejor.

viernes, 2 de diciembre de 2016

y cuando lo único que tienes te falta

La vida, mi vida se reduce a la petición constante de deleites. 
Los deleites a los que me refiero son la luz del sol,
el rumor del mar, del viento chocar, del repicar de la lluvia al caer.
el olor a tierra húmeda, a árboles a bosque.
la lectura de un buen libro.
la reflexión en la creación.
la tranquilidad para inventar, crear, romper, jugar.
el disfrutar de un vino y de un delicioso manjar. de mis amigas.

de mi. de mi. de mi.

Y días como hoy,
me despierto entre millones de interrogantes que revolotean en mi cabeza.
Ni a mi misma entiendo.

Lo único que tengo es tiempo. 
A veces lo malgasto con una labor cual único objetivo es tener tiempo para el deleite. 
Pero en mi despertar entiendo que el tiempo no se rehace. no se puede devolver. no se puede crear y menos esperar ni post-poner. 
tempus fugit.

El gozar tiene que estar ahí conmigo constante.
Porque es mi forma de entender la vida. 

Vivir gozando. 

"con limites escogí el Hedonismo como filosofía de vida"

miércoles, 23 de noviembre de 2016

Cómo ser BIO

Ayer mientras iba en el autobús 
me sorprendió intensamente la conversación entre dos mujeres.
Ellas parecían entendidas en alimentación, ecología, sostenibilidad... un placer oirlas.
De modo que todos mis sentidos se pusieron alerta para no perder palabra 
de lo que ellas estaban debatiendo.

La más joven, podría ser la hija perfectamente de la otra interlocutora, pensándolo bien, se parecían bastante, sí, sería su hija. La más joven comenzó a hablar.
"La tendencia que parece tan aburrida,
el ser BIO, o ser ECO o cómo quieran llamarlo.
No es una tontería, no es una pijada. Es necesario."

La madre, digámoslo así, añadió.
" Sí, por supuesto que estoy de acuerdo. Pero la pregunta que me voltea insistentemente en la cabeza es:
¿cómo serlo?
Los precios son bastante elevados.
La salud es cosa de ricos, parece ser."

La joven siguió el discurso.
"Y sí. Eso parece que es lo que nos hacen cumplir. Aunque la mayoría no es consciente de la gran mentira de la salud que nos muestran en los anuncios de yogures, de panes de molde, de pasta blanca, de salsa, de ... Si rebobinásemos un poco y nos fuésemos a los orígenes de la salud, nos encontraríamos con Hipócrates quien bien decía "que el alimento sea tu medicina".
Resulta que hoy en día el alimento que compramos en lugares "no bio" puede ser nuestro peor veneno. Si miramos las etiquetas y buscamos qué significan esas cositas que no se esconden entre letras, códigos y números... nos vamos a asustar muy mucho".

La mayor asentía con la cabeza y con una mirada bastante incrédula soltó un:
"¿Y qué hacer?
Ser ECO, ser BIO es la única solución.
¿y eso cuánto cuesta? 

Y la joven contestó:
"UNA REVOLUCIÓN
aunque por ahora... mucho tiempo y mucho dinero."



sábado, 11 de junio de 2016

transcripciones de una tarde de invierno

"Amo hacer listas.
Es una de las cosas que más me relajan.
Hacer listas significa ordenarme.
Un cajón de sastre en mi linda cabeza.
Un vacío interior que necesita clarificarse para tener sentido.
Los "tengo que hacer" se relajan cuando escribo 
mi lista de tengoquehaceres."

" El tiempo y las malas elecciones.
La computadora ha ganado terreno a los libros. 
Sin libros no aparecen ideas. 
Sin ideas, la necesidad de crear es infinita 
y al no poder,
círculo vicioso."

"Los límites. 
Los límites cuando eres niño te los marcan los padres.
De aldultos ¿qué sucede? 
Nosotros mismos tenemos que sabérnoslos poner y hacérnoslos cumplir.
De pequeña cuando quería comerme veinte bombones,
mis padres mi limitaban a uno hoy y otro mañana, así tenía para veinte días.
Hoy engullo bombones.
Los límites tan necesarios se tienen que autoimponer y cumplir 
para no sentirte fracasado contigo mismo."

" Las metas.
Las metas hacen que te muevas con sentido hacía algún lado. 
Tienen que fomentarse mediante la creatividad.
Para crear hay que leer.
Para leer se tienen que utilizar bien el tiempo y las decisiones 
y crear límites adecuados para que nuestra salud sea saludable." 

"Escribir es una manera de crear. 
Crear momentos, crear imágenes, crear personajes, historias, paisajes, países... 
o crear un espacio para ti mismo 
en el que desconectar del resto y meterte a pasear por tu mundo interior. 
Gozarlo, visualizarlo y ponerle palabras.
Sacar de la cabeza todo lo que hay y que si no lo reflexionas, no sale.
Ahora mismo estoy pensando -¿cómo coño ha salido todo esto de mi cabeza? 
¿Dónde estaba guardado?- La mente es maravillosa. 
No estaba encerrado ahí adentro esperando salir, no. 
Son pensamientos que si los estiro van en aumento y eso sí que es mágico. 
¡No existen hasta que les doy forma! No ocupan espacio. 
Solo necesitan salir mediante el buen uso del tiempo, límites y metas."

AMOR

miércoles, 8 de junio de 2016

palabras

entenderse le resultaba muchas veces complicado.

no entendía quién era
por qué hacía las cosas como las hacía.
cómo sentía lo que sentía.
y cuando no sentía, 
también le era incomprensible.

saber qué hacer.
hacía dónde ir.
la presión del objetivo.
su auto-presión por ser alguien
que aún no sabía quien quería que fuera.

lo confundido que resultaban sus confusiones.
sus vaivenes.
y sus "ahora sí ahora no".

el proyectar sin hacer.
el vivir en la incertidumbre constante.

todo eso era ella. 
ella y su mundo.

Y eso compartía con sus amigos. 
esperando, como por arte de magia, la solución
venida de la boca de alguno de ellos.


hay quienes necesitan el compartir como el respirar.
ella se perdió entre tanta palabrería por querer ponerle palabras a todo.
entendió que las palabras muchas veces encasillaban y dificultaban la visión de las cosas. 
y otras tantas eran las mejores compañeras. 

el arte de la palabra siempre ha sido usarla bien. 
y que así sea.





sábado, 28 de mayo de 2016

abundancia


el agradecimiento vino de la mano de una mayor confusión.
la petición fue escuchada por el universo.
el universo la provino de abundancia.
la enseñanza estaba echada. 
si hubiera sabido pedir, hubiera obtenido lo necesitado.
sin embargo pidió desde su confusión.
y las peticiones fueron oídas 
y las respuestas respondidas.

de modo que todo lo que necesitaba lo tenía, 
todo,
excepto la decisión.

la cosa estaba en seguir sus instintos.
y los instintos estaban esperando que las señales clarificaran.

ves lo que quieres ver -pensó-.
veía todo y al mismo tiempo no se veía así misma haciendo nada. 
en un limbo de lo más confuso. 
todo le gustaba. 
todo le parecía bien.





viernes, 20 de mayo de 2016

paralizada

la incapacidad de toma de decisiones 
siempre fue un constante en el vida de la chica de grandes ojos azules.

la inmensidad del mar quedó grabada en sus retinas 
y la búsqueda de ese azul infinito la llevaba siempre a moverse a favor de las olas.

el fluir,
del río hacía el mar.

el olor a asfalto con fiebre no lo podía soportar,
por eso en las temporadas donde la tierra sufre calor,
prefería irse a oler a tierra húmeda y a pino.

el lugar era siempre pequeño y rodeado de mar. 
aunque el mercurio alcanzara picos inesperados, 
el agua ganaba.

en un momento decidió replantearse la situación
y esto la paralizó. 

la situación era evidente, clara como el agua
sin embargo ella no la veía así.

paralizada se quedó. 
encerrada en sus pensamientos.

miércoles, 18 de mayo de 2016

significado

el color del verano,
tinta los edificios de mi ciudad.
tinta los árboles,
las terrazas,
los balcones,
la arena de la playa.

el color del verano es el dorado.
mi piel se dora al sol.
amo ese color.
dorado vida. 
dorado alegría. 
dorado verano.

el dorado se consigue estando al sol del verano. 
en casa todo sigue siendo de los colores de la casa. 
sí que la luz entra con más fuerza y tiñe todo de una intensidad mágica.
pero dónde todo es dorado es ahí fuera. 
fuera donde suceden las cosas de fuera.
dentro para dentro.

¿Qué significa verano? 
Verano es dorado, es fuera, es arena, es mar, es isla, es paraíso, es alegría, es amistad, es es es...
eso es lo que yo aprendí que significa verano.




domingo, 8 de mayo de 2016

un chico cualquiera


Una noche de sábado lluviosa, tras unos tragos con los de siempre.
Decido volver a casa. 
Ella me acompaña un trecho y me cuenta enredos de familia. 
La ebriedad o el cansancio no me deja atenderla como es debido. 
Ella necesita una compañera para pausar las penas y no puedo seguirla. 
Tomo rumbo al metro. 
En el camino voy pensando en lo complicadas que resultan estas relaciones. 
Todos llevamos en los hombros una u otra carga familiar.
Me lío un pitillo, lo prendo y continuo mi ruta. 
Al llegar al metro, entro y me dirijo hasta el fondo para así coger el último vagón. 
Siempre doy los mismos pasos. Mi rutina en el subsuelo. 
Levanto los ojos y me encuentro a un chico cualquiera a las dos de la madruga sentando en el suelo, en el andén, con aires de no estar pasando un buen momento. 
Me acerco, le pregunto cómo está. Dice que bien, que espera al metro. El vómito se deja entrever por entre sus piernas. Se incorpora, le sostengo y me pregunta: 
-¿Por qué te preocupas por mi?- con tono suave, equilibrado y dulce. 
Le contesto: 
-¿Y por qué no?- sonrío.
Me agradece con sus manos juntas y en el pecho, se sienta me mira y vuelve a sí mismo
sabiendo que una desconocida le cuida.


Estamos para cuidarnos entre todoS. Nadie es invisiblE.

lunes, 28 de marzo de 2016

incondicional


desde hacía un tiempo, los despertarse en mitad de la noche los aprovechaba.
los aprovechaba muy bien,
la llevaban a reflexionar acerca de las causas de sus tragedias diurnas
que se extrapolaban también a las nocturnas. 
Ella siempre fue de buen dormir 
y buen comer.
sin embargo, en los últimos meses, 
las sorpresas en la madrugaba 
la estaban trastocando de tal modo, 
que al día siguiente era tan solo un reflejo de lo solía ser.

y así fueron pasando los días hasta que el insomnio pudo con ella 
y decidió que tenía que erradicarlo de su vida. 

de modo que empezó a buscar la raíz de la raíz de sus desequilibrios.
el día uno encontró un anhelo del pasado escondido en sus tripas... 
tan escondido que ni se manifestaba, ni se veía... pero se la estaba comiendo por dentro.
el día dos vivió un fuerte desapego a un hilo rojo que se le había quedado pegado al órgano del amor... un hilo que aún deshilachado seguía cosido a lo roto.
el tercer día tuvo que pasar por quirófano, su hígado estaba a punto de reventar y el enfado que ella sintió fue tan fuerte, tan fuerte... ¡que se quedó muda por unos días!
nunca había escuchado lo que su hígado decía y casi explota...
el cuarto día descubrió que lo incondicional resultó ser condicional. 

ese era el quit de su cuestión. 

empezó a dormir entiendo que lo único incondicional que había en ella, era ella.

lunes, 29 de febrero de 2016

con mochila y la loca

cuán relativo es el tiempo.
hoy hace justo un año era el mes siguiente.
y ese día que hoy se alarga en dos
empezaba un viaje sin retorno.

hoy puede confirma, sin retorno.

el valor del viaje 
nunca había sido tan potente como el de aquel, 
para ella.

pensaba que al volver, volvería a su vida 
y olvidaría...
el miedo a olvidar lo aprendido, 
la trastocó un día en las montañas...

¡ cuán absurda resulta esa reflexión hoy!
      
haciendo recorrido por entre sus entrañas...
cómo pensó en poder olvidar los olores, los sabores, las sonrisas, los miedos, los trayectos, los paisajes, las voces...
la sensación de no tiempo. 
de decisión constante. 
de libertad de movimiento.
el coger un mapa y buscar hacia dónde dirigirse. 
el añadirse a rutas o desvincularse...
¡cómo olvidarse!

viajar sola tenía sus ventajas... 
la decisión era personal, no había más consenso que para con ella misma.

en las montañas
un día la voz de otra la alarmó
la chica le contó:
" tras viajar sola por años, 
había descubierto que los recuerdos se quedaban en una misma.
no había momento de recordar con alguien las andanzas. 
el viaje moría."

ella, asustada por el devenir de sus memorias de viaje individuales...
anotaba las sensaciones, las vivencias... 
conservar las conservas frescas, pensó en su momento.

a los meses de volver del viaje...
         comprendió que recordar,
el echo de volver a pasar por el corazón, 
llevaba consigo la pérdida inminente.

tanto viajar sola como viajar acompañada, 
el recuerdo es solo recuerdo.

ella entendió que para ella
lo vivido se había quedado con ella,
no tenía que recordarlo,
porque ya se había acoplado a su ser, 
había decidido integrarse en su presente.
presente, simple.