cuán relativo es el tiempo.
hoy hace justo un año era el mes siguiente.
y ese día que hoy se alarga en dos
empezaba un viaje sin retorno.
hoy puede confirma, sin retorno.
el valor del viaje
nunca había sido tan potente como el de aquel,
para ella.
pensaba que al volver, volvería a su vida
y olvidaría...
el miedo a olvidar lo aprendido,
la trastocó un día en las montañas...
¡ cuán absurda resulta esa reflexión hoy!
haciendo recorrido por entre sus entrañas...
cómo pensó en poder olvidar los olores, los sabores, las sonrisas, los miedos, los trayectos, los paisajes, las voces...
la sensación de no tiempo.
de decisión constante.
de libertad de movimiento.
el coger un mapa y buscar hacia dónde dirigirse.
el añadirse a rutas o desvincularse...
¡cómo olvidarse!
viajar sola tenía sus ventajas...
la decisión era personal, no había más consenso que para con ella misma.
en las montañas
un día la voz de otra la alarmó
la chica le contó:
" tras viajar sola por años,
había descubierto que los recuerdos se quedaban en una misma.
no había momento de recordar con alguien las andanzas.
el viaje moría."
ella, asustada por el devenir de sus memorias de viaje individuales...
anotaba las sensaciones, las vivencias...
conservar las conservas frescas, pensó en su momento.
a los meses de volver del viaje...
comprendió que recordar,
el echo de volver a pasar por el corazón,
llevaba consigo la pérdida inminente.
tanto viajar sola como viajar acompañada,
el recuerdo es solo recuerdo.
ella entendió que para ella
lo vivido se había quedado con ella,
no tenía que recordarlo,
porque ya se había acoplado a su ser,
había decidido integrarse en su presente.
presente, simple.
hoy hace justo un año era el mes siguiente.
y ese día que hoy se alarga en dos
empezaba un viaje sin retorno.
hoy puede confirma, sin retorno.
el valor del viaje
nunca había sido tan potente como el de aquel,
para ella.
pensaba que al volver, volvería a su vida
y olvidaría...
el miedo a olvidar lo aprendido,
la trastocó un día en las montañas...
¡ cuán absurda resulta esa reflexión hoy!
haciendo recorrido por entre sus entrañas...
cómo pensó en poder olvidar los olores, los sabores, las sonrisas, los miedos, los trayectos, los paisajes, las voces...
la sensación de no tiempo.
de decisión constante.
de libertad de movimiento.
el coger un mapa y buscar hacia dónde dirigirse.
el añadirse a rutas o desvincularse...
¡cómo olvidarse!
viajar sola tenía sus ventajas...
la decisión era personal, no había más consenso que para con ella misma.
en las montañas
un día la voz de otra la alarmó
la chica le contó:
" tras viajar sola por años,
había descubierto que los recuerdos se quedaban en una misma.
no había momento de recordar con alguien las andanzas.
el viaje moría."
ella, asustada por el devenir de sus memorias de viaje individuales...
anotaba las sensaciones, las vivencias...
conservar las conservas frescas, pensó en su momento.
a los meses de volver del viaje...
comprendió que recordar,
el echo de volver a pasar por el corazón,
llevaba consigo la pérdida inminente.
tanto viajar sola como viajar acompañada,
el recuerdo es solo recuerdo.
ella entendió que para ella
lo vivido se había quedado con ella,
no tenía que recordarlo,
porque ya se había acoplado a su ser,
había decidido integrarse en su presente.
presente, simple.