sábado, 11 de junio de 2016

transcripciones de una tarde de invierno

"Amo hacer listas.
Es una de las cosas que más me relajan.
Hacer listas significa ordenarme.
Un cajón de sastre en mi linda cabeza.
Un vacío interior que necesita clarificarse para tener sentido.
Los "tengo que hacer" se relajan cuando escribo 
mi lista de tengoquehaceres."

" El tiempo y las malas elecciones.
La computadora ha ganado terreno a los libros. 
Sin libros no aparecen ideas. 
Sin ideas, la necesidad de crear es infinita 
y al no poder,
círculo vicioso."

"Los límites. 
Los límites cuando eres niño te los marcan los padres.
De aldultos ¿qué sucede? 
Nosotros mismos tenemos que sabérnoslos poner y hacérnoslos cumplir.
De pequeña cuando quería comerme veinte bombones,
mis padres mi limitaban a uno hoy y otro mañana, así tenía para veinte días.
Hoy engullo bombones.
Los límites tan necesarios se tienen que autoimponer y cumplir 
para no sentirte fracasado contigo mismo."

" Las metas.
Las metas hacen que te muevas con sentido hacía algún lado. 
Tienen que fomentarse mediante la creatividad.
Para crear hay que leer.
Para leer se tienen que utilizar bien el tiempo y las decisiones 
y crear límites adecuados para que nuestra salud sea saludable." 

"Escribir es una manera de crear. 
Crear momentos, crear imágenes, crear personajes, historias, paisajes, países... 
o crear un espacio para ti mismo 
en el que desconectar del resto y meterte a pasear por tu mundo interior. 
Gozarlo, visualizarlo y ponerle palabras.
Sacar de la cabeza todo lo que hay y que si no lo reflexionas, no sale.
Ahora mismo estoy pensando -¿cómo coño ha salido todo esto de mi cabeza? 
¿Dónde estaba guardado?- La mente es maravillosa. 
No estaba encerrado ahí adentro esperando salir, no. 
Son pensamientos que si los estiro van en aumento y eso sí que es mágico. 
¡No existen hasta que les doy forma! No ocupan espacio. 
Solo necesitan salir mediante el buen uso del tiempo, límites y metas."

AMOR

miércoles, 8 de junio de 2016

palabras

entenderse le resultaba muchas veces complicado.

no entendía quién era
por qué hacía las cosas como las hacía.
cómo sentía lo que sentía.
y cuando no sentía, 
también le era incomprensible.

saber qué hacer.
hacía dónde ir.
la presión del objetivo.
su auto-presión por ser alguien
que aún no sabía quien quería que fuera.

lo confundido que resultaban sus confusiones.
sus vaivenes.
y sus "ahora sí ahora no".

el proyectar sin hacer.
el vivir en la incertidumbre constante.

todo eso era ella. 
ella y su mundo.

Y eso compartía con sus amigos. 
esperando, como por arte de magia, la solución
venida de la boca de alguno de ellos.


hay quienes necesitan el compartir como el respirar.
ella se perdió entre tanta palabrería por querer ponerle palabras a todo.
entendió que las palabras muchas veces encasillaban y dificultaban la visión de las cosas. 
y otras tantas eran las mejores compañeras. 

el arte de la palabra siempre ha sido usarla bien. 
y que así sea.