miércoles, 15 de febrero de 2017

bendita rutina

un torbellino dentro
una espiral continúa hasta el infinito
Ser que hay dentro.

un mareo constante
desubicada dicen unos.
pienso que los desubicados son ellos.

me levanto y cada día veo lo mismo.
a ella.
a ella desapareciendo,
casi transparente.
por ello recurre a la paleta de colores
para enmascarar su sosez extrema.

y hecho esto.
se enfunda el abrigo más caliente que tiene,
unos viejos guantes que le regalaron alguna vez y que nunca le gustaron,
y el casco de una motocicleta que a duras penas camina.

y se dispone a ir toda digna
al trabajo.

un edificio que decae,
manchas de humedades en las paredes,
sillas azules rotas amontonándose en los pasillos,
luces fluorescentes con intermitentes parpadeos,
ordenadores rotos,
paredes sucias y amarillas...
todo vislumbra decadencia.

el color utilizando por ella para enmascarar su sosez extrema
se derrite nada más llegar
al trabajo.

y el día que decida no volver
el color volverá a sus mejillas.
                                             

Siempre puede ser peor,
pero la lucha es por algo mejor.