viernes, 20 de mayo de 2016

paralizada

la incapacidad de toma de decisiones 
siempre fue un constante en el vida de la chica de grandes ojos azules.

la inmensidad del mar quedó grabada en sus retinas 
y la búsqueda de ese azul infinito la llevaba siempre a moverse a favor de las olas.

el fluir,
del río hacía el mar.

el olor a asfalto con fiebre no lo podía soportar,
por eso en las temporadas donde la tierra sufre calor,
prefería irse a oler a tierra húmeda y a pino.

el lugar era siempre pequeño y rodeado de mar. 
aunque el mercurio alcanzara picos inesperados, 
el agua ganaba.

en un momento decidió replantearse la situación
y esto la paralizó. 

la situación era evidente, clara como el agua
sin embargo ella no la veía así.

paralizada se quedó. 
encerrada en sus pensamientos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario