miércoles, 10 de junio de 2015

del agua

desde lo que ella consideraba el centro de la Tierra, 
de nuestra Tierra.
de esa en la que crecen divinos árboles, se crían hermosos animales de distintas patas;
en la que las cordilleras dan paso a lagos inmensos, grandes cascadas, ríos activos o estancados, inmensos desiertos de sal o arena... y montañas peladas o peludas.
desde ese centro tan bello,
ella tan solo pensaba a cuántos pies estaba del mar y
a cuántas horas la separaban del agua.

el escalofrío era una constante en su cuerpo.
la sensación de desorientación ya formaba parte de su ser.
durante los últimos treinta días se sentía como pez fuera del agua.

el corazón la tenía paralizada en un bello pueblo de montaña. 
una montaña árida y de colores, a 2600 metros del nivel del mar y a 825 km y a muchas horas de bus cruzando una gran cordillera.

pensó varias veces en ir volanadando hasta ese remoto lugar que tan lejano se le hacía.

con casi la decisión decidida de irse volanadando, un montañés apareció y le enseñó a ver sus alas y a gestionar el oxígeno que le faltaban para dar un pasito más.

y así la niña pez consiguió llegar a la ciudad más alta del mundo,
incluso diría que también la más árida.

y feliz cual perdiz... del mar al cielo. 
de pez a pájara.

sigue entendiendo que su lugar es donde viven los peces.

No hay comentarios:

Publicar un comentario